Hermoso lugar relajarse frente al mar del norte
Me encantó mi estancia en este hermoso alojamiento. Los cuartos y baños son amplios y cómodos, con camas perfectas para un descanso reparador. Todo funcionaba a la perfección. La piscina es un oasis relajante y el restaurante, con su vista impresionante al mar, es el lugar ideal para disfrutar del atardecer con una cerveza o una copa de vino en total tranquilidad. El personal es sumamente amable y atento. Aunque algunos comentarios mencionaban precios altos en las comidas, puedo decir que los platos estaban en un promedio de 50 soles y eran deliciosos. Las bebidas también tenían precios razonables para la zona, con cervezas pequeñas a 8 soles y grandes a 13 soles. Quise brindar con una amiga y el personal muy amable me prestó dos copas para que tomará mi vino con tranquilidad. Tienen buenos detalles como cervezas de bienvenida y al salir del hotel te dan un chocolate para el camino de vuelta a casa Sin dudar volveré
Sugiero que tengan algunos postres más en la carta o que vendan helados